Fisioterapia Pediátrica ¿Para qué se emplea?

La fisioterapia respiratoria es aquella que actúa sobre el aparato respiratorio, utilizando el aire como elemento terapéutico. Tiene como objetivo suplir el fallo de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio. 

En la actualidad, la incidencia de problemas respiratorios en la infancia está en aumento, sobre todo en los países desarrollados. La prematuridad, escolarización temprana o el incremento de alergias, son algunas de las causas a las que se puede atribuir este problema. Uno de los problemas más comunes es la bronquiolitis, que es una infección vírica del aparato respiratorio que afecta fundamentalmente a niños menores de 2 años, inicialmente aparece como un catarro que evoluciona a tos seca irritativa y dificultad respiratorio. La presencia de infecciones repetitivas de las vías respiratorias, puede llegar a generar una posterior asma en el adulto. 

La fisioterpaia respiratoria en algunos casos puede llegar a sustituir algunos tratamientos farmacológicos innecesarios o mecanismos paliativos, y en otros ofrecer una mejor absorción de los mismos, así como generar una mejor calidad de vida al paciente, ya que la movilización y la fluidificación de la mucosidad favorece el drenaje de las secreciones, disminuyendo el riesgo de infecciones y estableciendo la prevención de enfermedades y complicaciones bronco-pulmonares. 

Al mejorar la ventilación pulmonar se favorecerá también la alimentación, el sueño, la disminución de tos y el absentismo escolar, lo que provocará una mejora en la vida del niño y en el entorno familiar. 

En el caso de los bebés, la fisioterapia respiratoria va a ser aplicada de forma pasiva y en ocasiones ayudada por el llanto del bebé, ya que es complicado obtener la participación voluntaria, igualmente se pueden llegar a obtener excelentes resultados con esta terapia. Los objetivos de la fisioterapia respiratoria pediátrica son:

  • Evacuar o reducir la obstrucción bronquial (mocos), mediante la movilización de las secreciones de las vías respiratorias periféricas hacia las vías proximales y su posterior evacuación. 
  • Prevención de las infecciones ventilatorias. Mediante el logro de un adecuado transporte mucociliar. 
  • Prevenir la aparición de daños estructurales que pueden provocar daños en el tejido pulmonar a largo plazo. Este objetivo se logar al evitar la aparición de cicatrices lesionales y pérdida de elasticidad que son provocadas por las infecciones broncopulmonares en el aparato respiratorio del niño pequeño. 

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